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Es hora de un cambio!

SarahHay momentos en la vida en que sin planificarlo tu apariencia experimenta un cambio. Corte de pelo, cambio de color, entrar al mundo fit o por el contrario engordar, cambiar el estilo de vestir o de llevar accesorios (algo que sin duda tiene poder y de lo que hablaremos más adelante). También es muy común que este cambio vaya precedido por algún tipo de evento de importancia como nuevo trabajo, un romance o una separación, una fuga geográfica, un embarazo, sucesos que no necesariamente son negativos pero si influyentes.

KylieTodavía hoy el cambio es visto con ojos de cautela. Y es muy común escuchar a alguien decir “y qué fue lo que le dio a fulana que se cortó el pelo?” o “y ésta, que ahora está usando faldas…” No existe cambio más grande que el cambio de look. Cambiar renueva! Me hace sentir hermosa, confiada y por supuesto capaz de todo! Es por eso que cada cierto tiempo me doy el chance de experimentarlo. Y si otro lo puede notar, HURRA!

Actuar bajo impulso está contraindicado. Por eso una nunca debe esperar que pase algo para cambiar. Es preferible hacer ejercicios de “mudas de aire” y explorar aquellas cosas que le darían un “boost” a nuestra apariencia. Experimenta cosas nuevas. Revive tu look!

Qué te parece esta sugerencia? Te atreverías a remozar la forma en la que te ves?

Besos,

Fha

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Crónica de una Tendencia Anunciada

Parecería que las metas del año van quedando en el olvido, no así la tendencia a lucir práctica y cuidada durante este 2018. Tanto en el rostro como en el pelo, el look que se impone es uno pragmático y fresco.

natural darlEn el 2017 vimos como el maquillaje natural dio de que hablar por su presencia en alfombras rojas y pasarelas internacionales. Pues parecería que para este año la tendencia se mantiene. El rostro desnudo y bien cuidado, es lo mandatorio. Para lograrlo es esencial una rutina de cuidado del cutis, algo que es cada vez más común de ver entre celebridades e influenciadores, quienes aparte de persuadirnos con el uso de mascarillas, limpiadores e hidratantes, también han demostrado que la cosmética natural, orgánica y vegana está de moda y jugará un papel de importancia en este 2018.

Una vez logrado un rostro de piel lisa y uniforme bastará con un maquillaje multifuncional donde labios, mejillas y ojos lleven el mismo tono para ese look básico diario. Sobre el brillo no te preocupes, que no será por grasa o descuido, sino más bien por una piel saludable, luminosa y radiante.

Tendencias-de-maquillaje-2018Para las más versátiles en busca de algo de acción el morado es la nueva opción; designado como el color oficial del 2018. Así que prepárate a llevarlo en las uñas, labios y ojos. A estos últimos, afírmalos con un delineado geométrico para lograr un imponente look de ojo de gato y por qué no, con un delineador también morado en vez del clásico negro. Te verás espectacular! lipgloss

Si “drama” es tu segundo nombre, “brillo” será tu apellido! Atrévete a más agregando un poco de pigmento tipo escarcha al párpado móvil, algo que también hemos estado viendo desde hace ya más de un año como tendencia. En tus labios, un poco de “gloss” y listo! Otra apuesta segura a la hora de maquillarte será llevar rojo oscuro.

blue hairCompleta tu apariencia vanguardista y súper “in” para el 2018 llevando un estilo al descuido y con o sin flequillo, si optas por lucir una melena larga, de corte perfectamente recto si prefieres el pelo corto. Para las más atrevidas, vimos el pasado año varias celebridades con el pelo de colores. Este año veremos más! Te animas por unos reflejos rosados? Yo ya lo estoy considerando…hilary-duff-pink-hair

Besos,

Fha

De Financista a Maquillista

IMG_6924Ya sabía que perder el sueño por varios días seguidos era o una MUY buena señal o una MUY mala señal. Mi cabeza no paraba! Conocía, como a las pecas de mis rostros (que son muchas), el binomio riesgo-rentabilidad. El primero me seducía (traviesa al fin!) y la rentabilidad… para alguien que creía haberlo perdido todo, poco importaba.

Para ese momento, dos amigas con las que tenía negocios menores, me sugirieron probar suerte con aquellas “habilidades” que ambas habían notado en mi, a lo que accedí sólo por mantenerme ocupada y no porque creyera que ese fuera a ser mi destino, imagínate tú… Fharas maquillando o peor aun depilando!

La formación que recibí fue básicamente ser organizada, disciplinada, fuerte y constante; que debía estudiar y hacerme de una profesión. Que debía casarme y formar un hogar; conseguir y mantener un trabajo digno que me ayudara a tener una vida “decente” y criar mis hijos. Todo en ese orden (ojala pudieran ver mi cara de burla mientras escribo, todavía no me lo creo). La educación profesional (en la universidad) estuvo orientada hacia la calidad y el servicio al cliente. Rápidamente mis profesores de grado notaron en mi ciertas fortalezas, y tuvieron gracias a Dios, el detalle de señalarme que tenía esas cualidades y que si las trabajaba podía escalar profesionalmente. Lo que entendí y aproveché sin problemas (quién diablos quiere ser promedio cuando puede ser sobresaliente). Siendo brutalmente sincera, donde yo llegaba y no había oportunidades las fabricaba, y a donde no podía fabricarlas no me quedaba. Así de agresiva fui en todos los empleos. Y claro está, esa actitud no era bien vista por mis colegas y en ocasiones abiertamente rechazada por mis superiores. Lo que a la verdad me valía mierda. Tuve muchos roces y malos entendidos con mis compañeros de trabajo, de lo que aprendí que ser buena es bueno y ser “la mejor” es malo.

Me eduqué y me re-eduqué. Me abrí paso profesionalmente, siendo madre soltera, ambiciosa y comprometida en una sociedad que te crucifica por ser una de las tres, yo era las tres. No puedo negar que recibí muy buenas oportunidades; logré hacerme una alta ejecutiva en un grupo empresarial de renombre y pasé a ser “Doña Fharas” (wtf!). Mi vida giraba en torno a reuniones de staff, compromisos sociales de trabajo y modelos financieros del tamaño del universo que debía memorizar y mantener en positivo. Tampoco era extraño recibir una llamada a deshoras con la pregunta “cómo está el ROI?

De pronto una mañana abrí los ojos y estaba en casa. Con pareja, con hijos, con una mascota y SIN trabajo. Una profesional como yo! Y mi único pensamiento, ante las escasas probabilidades de reinserción laboral en aquella situación (había perdido el trabajo y quedado embarazada casi al otro día), era que bajo ninguna circunstancia ese iba a ser el final. En varias ocasiones me ofrecieron trabajo, algunos los acepté, pero la vida insistía en devolverme a “calor del hogar”, que para mí era más bien una especie de hoguera infernal que me quemaba despiadadamente.

Aprendí a valorar el tiempo de la familia, aprendí a amar el tiempo para mí. Puse en práctica cosas que sabía muy bien hacer pero que odiaba, como cocinar y pertenecer a club de padres del colegio de mis hijos y hasta eso empecé a valorar. Y mientras esto pasaba, mi verdadero yo envuelto en un impetuoso aire de “emprendedora” secuestraba una habitación en mi apartamento y lo convertía en un conato  de estudio de depilación y maquillaje. Como buena financista recorté gastos y los invertí en “el proyecto”. Anoté todo en varias libretas de papel, abrí redes sociales, volví a la escuela esta vez para educarme en el área, contacté personas importantes de la industria y de buenas a primeras estaba otra vez abriéndome paso, fabricando oportunidades y dónde no podía fabricarlas usé la creatividad (que tampoco sabía que tenía), puse todo el empeño y amor en el nuevo reto y triunfé. Quiero que sepan que en este proceso el apoyo de mis familiares y amigos fue prácticamente NINGUNO (sacando a mi suegra y a mi amiga Pamela). Nadie de mis allegados venía por mis servicios, si lo hacían querían que fuera gratis! A penas me recomendaban… Algo que me parecía insólito, pero igual no me detuvo. Demasiado ambiciosa para distraerme. El  enfoque es clave para un emprendedor. Hoy puedo decir que mi clientela y seguidores son 100% orgánicos, gracias sólo a Fharas!

A poco más de tres años de haberme lanzado en la industria de la belleza y sin traumas, he logrado mantener 41 clientes fijos (de los cuáles el 30% son extranjeros), un promedio de 5.3 nuevos clientes por mes y una reputación de excelencia y calidad en los servicios provistos de un 86%. Créanme, estos números son excelentes! Para haber empezado desde cero y sobrevivido al intento, esto me basta para NO detenerme y seguir (la ambición no tiene límites!) Y sé que en el juego de la vida la apuesta siempre es a mi. Apuetas?

Besos,

Fha